18/9/17

Ghost in the Shell - humanity is our virtue

"Nos aferramos a los recuerdos como si nos definieran, pero son nuestras acciones lo que nos define. Mi espíritu sobrevivió para recordar a los próximos que... la humanidad es nuestra virtud.

Yo sé quién soy, y qué he venido a hacer"

"We cling to memories as if they define us. But what we do defines us. My ghost survived to remind the next of us that... humanity is our virtue. 
I know who I am, and what I'm here to do."









Major: For someone who doesn't like people, how come you care about dogs so much?
Batou: Don't know. I just like strays and they like me.
Major: They like you because you feed them.
Batou: You got no heart.

Richard Davidson - HEALTHY MIND

Richard Davidson es doctor en Neuropsicología, investigador en neurociencia afectiva. Nació en Nueva York y vive en Madison (Wisconsin), donde es profesor de Psicología y Psiquiatría en la universidad. Cree en la amabilidad, en la ternura y en la bondad, pero afirma que para ello debemos entrenarnos.
Su investigación se centra en las bases neuronales de la emoción y los métodos para promover desde la cienciael florecimiento humano, incluyendo la meditación y las prácticas contemplativas. Fundó y preside el Centro de Investigación de Mentes Saludables en la Universidad de Wisconsin-Madison, donde se llevan a cabo investigaciones interdisciplinarias con rigurosidad científica sobre las cualidades positivas de la mente, como la amabilidad y la compasión.
Ha cosechado importantes premios y está considerado una de las cien personas más influyentes del mundo según la revista Time. Tiene multitud de investigaciones y varios libros publicados. Ha ofrecido un seminario para Estudios Contemplativos en Barcelona.
"Yo investigaba los mecanismos cerebrales implicados en la depresión y en la ansiedad. Cuando estaba en mi segundo año en Harvard se cruzó en mi camino la meditación y me fui a la India a investigar cómo entrenar mi mente. Obviamente mis profesores me dijeron que estaba loco, pero aquel viaje marcó mi futuro. 
Descubrí que una mente en calma puede producir bienestar en cualquier tipo de situación. Y cuando desde la neurociencia me dediqué a investigar las bases de las emociones, me sorprendió ver cómo las estructuras del cerebro pueden cambiar en tan sólo dos horas. Hoy podemos medirlo con precisión. 
Llevamos a meditadores al laboratorio; y antes y después de meditar les tomamos una muestra de sangre para analizar la expresión de los genes. Y vemos cómo en las zonas en las que había inflamación o tendencia a ella, esta des­ciende abruptamente. Fueron descubrimientos muy útiles para tratar la depresión. 

Pero en 1992 ­conocí al Dalái Lama y mi vida cambió. “Admiro vuestro trabajo, me dijo, pero considero que estáis muy centrados en el estrés, la ansiedad y la depresión; ¿no te has planteado enfocar tus estudios neurocientíficos en la amabilidad, la ternura y la compasión?”. 
Le hice la promesa al Dalái Lama de que haría todo lo posible para que la amabilidad, la ternura y la compasión estuvieran en el centro de la investigación. Palabras jamás nombradas en ningún estudio científico. Que hay una diferencia sustancial entre empatía y compasión. La empatía es la capacidad de sentir lo que sienten los demás. La compasión es un estadio superior, es tener el compromiso y las herramientas para aliviar el sufrimiento. Los circuitos neurológicos que llevan a la empatía o a la compasión son diferentes. La ternura parte del circuito de la compasión. Una de las cosas más importantes que he descubierto sobre la amabilidad y la ternura es que se pueden entrenar a cualquier edad. Los estudios nos dicen que estimulando la ternura en niños y adolescentes mejoran sus resultados académicos, su bienestar emocional y su salud.
Para el entrenamiento les hacemos llevar a su mente a una persona próxima a la que aman, revivir una época en la que esta sufrió y cultivar la aspiración de librarla de ese sufrimiento. Luego ampliamos el foco a personas que no les importan y finalmente a aquellas que les irritan. Estos ejercicios reducen sustancialmente el bullying en las escuelas. 
Una de las cosas más interesantes que he visto en los circuitos neuronales de la compasión es que la zona motora del cerebro se activa: la compasión te capacita para moverte, para aliviar el sufrimiento.
Queremos implantar el programa HEALTHY MINDS - MENTES SANAS, fue otro de los retos que me lanzó el Dalái Lama, y hemos diseñado una plataforma mundial para diseminarlo. El programa tiene cuatro pilares: la atención; el cuidado y la conexión con los otros; la apreciación de ser una persona saludable (encerrarse en los propios sentimientos y pensamientos es causa de depresión) y, por último, tener un propósito en la vida, algo que está intrínsecamente relacionado con el bienestar. He visto que la base de un cerebro sano es la bondad, y la entrenamos en un entorno científico, algo que no se había hecho nunca. Ha de aplicarse a través de distintos niveles: educación, sanidad, gobiernos, empresas internacionales…
Y también a través de los que han potenciado este mundo oprimido en el que vivimos, por eso soy miembro del consejo del Foro Económico Mundial de Davos, para convencer a los líderes de que hay que hacer accesible lo que sabe la ciencia sobre el bienestar. Convencer mediante pruebas científicas. Les expongo, por ejemplo, una investigación que hemos realizado en distintas culturas: si interactúas con un bebé de seis meses a través de dos marionetas, una que se comporta de forma egoísta y otra amable y generosa, el 99% de los niños prefieren el muñeco cooperativo.
Aunque la cooperación y la amabilidad son innatas, también son frágiles, si no se cultivan se pierden, por eso yo, que viajo muchísimo (una fuente de estrés), aprovecho los aeropuertos para enviar mentalmente a la gente con la que me cruzo buenos deseos, y eso cambia la calidad de la experiencia. El cerebro del otro lo percibe. La vida son sólo secuencias de momentos, si encadenas esas secuencias, la vida cambia. Cultivar la amabilidad es mucho más efectivo que centrarse en uno mismo. Son circuitos cerebrales distintos. A mí no me interesa la meditación en sí misma sino cómo acceder a los circuitos neuronales para cambiar tu día a día, y ya sabemos cómo hacerlo."

FUENTE: RESPUESTAS ENCADENADAS A TRAVÉS DE LA GRAN ENTREVISTA DE IMA SANCHÍS PARA LA VANGUARDIA
"I made the promise to the Dalai Lama that I would do everything possible so that kindness, tenderness, and compassion were at the center of the investigation. Words never named in any scientific study.
There is a substantial difference between empathy and compassion. Empathy is the ability to feel what others feel. Compassion is a superior stage, it is to have the commitment and tools to alleviate suffering. Neurological circuits that lead to empathy or compassion are different.

One of the most interesting things I've seen in neural circuits of compassion is that the motor area of the brain is activated: compassion enables you to move, to relieve suffering." RICHARD DAVIDSON

To the bone - making of - Hasta los huesos

Título original
To the Bone
Año
Duración
107 min.
País
Estados Unidos
Director
Marti Noxon
Guion
Marti Noxon
Música
Fil Eisler
Fotografía
Richard Wong
Reparto
Lily Collins, Keanu Reeves, Lili Taylor, Carrie Preston, Liana Liberato, Brooke Smith,Kathryn Prescott, Ciara Bravo, Michael B. Silver, Hana Hayes, Rebekah Kennedy,Alex Sharp, Maya Eshet, Yindra Zayas, Joanna Sanchez
Productora
Netflix / Sparkhouse Media
Género
Drama | Enfermedad. Cine independiente USA
Web oficial
https://www.netflix.com/title/80171659

 Una joven anoréxica llamada Ellen (Lily Collins) empieza un tratamiento poco convencional en un centro donde crea lazos con otros internos que también sufren trastornos alimentarios.
En este centro, Ellen será sorprendida por un fan de sus dibujos publicados en internet. La admiración, la mera atracción física y la necesidad de apoyo en una enfermedad tan dura complicarán las claves para una plena confianza. 

A young anorexic named Ellen (Lily Collins) begins an unconventional treatment at a center where she creates ties with other inmates who also suffer from eating disorders.
In this center, Ellen will be surprised by a fan of her drawings published in Internet. Admiration, mere physical attraction and the need for support in such a severe illness will complicate the keys to full confidence.












11/9/17

En man som heter Ove - Un hombre llamado Ove


Duración
116 min.
País
Suecia
Director
Hannes Holm
Guion
Hannes Holm (Novela: Fredrik Backman)
Música
Gaute Storaas
Fotografía
Göran Hallberg
Reparto
Rolf Lassgård, Bahar Pars, Filip Berg, Ida Engvoll, Tobias Almborg, Klas Wiljergård,Chatarina Larsson, Börje Lundberg, Stefan Gödicke, Johan Widerberg,Anna-Lena Brundin, Nelly Jamarani, Zozan Akgün, Viktor Baagøe, Simon Edenroth,Poyan Karimi, Maja Rung, Simeon Da Costa Maya, Jessica Olsson
Productora
Film i Väst / Nordisk Film / Nordsvensk Filmunderhallning / Sveriges Television (SVT) / Tre Vänner Produktion AB
Género
DramaComedia | Vejez. Amistad. Comedia dramática. Comedia negra



Ove (Rolf Lassgård), de 59 años, es un hombre arisco que perdió la fe tras la muerte de su amadísima.
Intentar suicidarse es una costumbre que comienza a tambalearse cuando una hiperactiva familia se convierte en vecinos. Ove sacará entonces el gato superviviente y parcialmente meloso que todos llevamos dentro.
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Ove (Rolf Lassgård), 59, is a rude man who lost faith after the death of his beloved.
Trying to commit suicide is a habit that begins to wobble when an overactive family becomes neighbors. Ove will then pull out the surviving and partially honeyed cat we all carry inside.







L'étudiante et Monsieur Henri - making of


País
Francia
Director
Ivan Calbérac
Guion
Ivan Calbérac (Obra: Ivan Calbérac)
Música
Laurent Aknin
Fotografía
Vincent Mathias
Reparto
Claude Brasseur, Guillaume de Tonquédec, Noémie Schmidt, Frédérique Bel,Thomas Solivéres, Valérie Kéruzoré, Stéphan Wojtowicz, Antoine Glemain
Productora
Mandarin Films / StudioCanal / France 2 Cinéma / Les Belles Histoires Productions / Canal+ / Orange Cinéma Séries / France Télévisions / Angoa-Agicoa
Género
Comedia | Comedia dramática. Vejez


Por petición de su hijo, el señor Henri acepta a regañadientes alquilar una habitación para así no estar solo a su edad. 
La elegida es una joven estudiante, Constance Piponnier, una adorable y bella chica que no acierta nunca en sus planes hasta que Henri y su piano liberan sus polvorientos y sobreprotegidos encantos.
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At the request of his son, Mr. Henri reluctantly agrees to rent a room so as not to be alone at his age.

The chosen one is a young student, Constance Piponnier, a lovely and beautiful girl who never succeeds in her plans until Henri and his piano release their dusty and overprotected charms.










5/9/17

Diario incierto 4

Primer ciclo chutado para Enrique, miedo novato superado, cada pequeño escalón saltado es como una montaña rusa conquistada, cuya cima será en todo momento ilocalizable, como los focos de infección cuando las defensas bajan por esa misma montaña.
Esther ya ha asumido que hay dos términos que debe adoptar y alimentar como antes rescataba y acogía animales: el nuevo perro se llama INCIERTO, el nuevo gato se llama ILOCALIZABLE.

Qué rápida y ágil es nuestra mente cuando se ve obligada a funcionar bajo las órdenes de un nuevo marco, palabras que ya conocíamos y usábamos torpemente se convierten en otras mucho más importantes cuando el contexto es inesperado, nos adaptamos a ese nuevo nivel en cuestión de horas, palabras que se esfuerzan en determinar lo indeterminado.

El "lenguaje doliente" dispensado por el personal profesional puede ser casi tan peligroso como la propia enfermedad, puede ser tan escamoso y tramposo como un Tac.
Septiembre, Enrique en el hospital, con una infección ilocalizable.
Al lado de él, Esther logra en los libros encontrarse.

Cuando a su padre le quitaron en junio inesperadamente el bazo quedándose lo otro dentro, superó el shock cuidando a Enrique mientras leía "El universo oye lo que sientes", WAYNE DYER; y "Un verano sin hombres", SIRI HUSTVEDT.


Ahora se autocuraba emocionalmente con "La rueda de la vida",el insuperable testamento espiritual de Elisabeth Kübler-Ross. 

Aunque los libros la enriquecían de forma brutal, las personas con las que hablaba en ingresos, revisiones, pruebas y quimio conformarían parte de el auténtico libro de su vida. Aunque siempre con la esperanza de que sólo representaran el prólogo de una propia y habitable historia.
Personas con una experiencia vital asombrosa le detallaban su drama con fuerza admirable, Esther sentía que se encontraba con ellos por destino, para aprender, para fortalecerse, a todos los veía por encima de sí misma, a todos los veía maestros de algo que ella aún necesitaba aprender. Mil dudas y la más importante de las certezas: era una diminuta novata deseosa de absorber conocimientos o, como mínimo, "intuiciones progresivas". 

Conocer a C. y compartir, literalmente, cientos de horas de incertidumbre con ella en la Arrixaca durante todo junio había sido la experiencia más abrumadora y estimulante jamás vivida, sobre todo cuando llorando le confió ser la madrina de alguien muy especial que se había hecho desafortunadamente popular en todo el país por un final durísimo que no será aquí mencionado. Su ahijada ahora es su ángel, ambas tienen los mismos bellísimos ojos azules, rasgados y superpuestos a una cochambrosa realidad que no logrará alcanzar y apagar esa sobrenatural luz celeste. 

Ella no era de este mundo, querida amiga. 
Sabemos lo fácil que es escribirlo mientras el dolor te come, pero quedamos en eso las dos y esa alucinación tan real te tranquilizaba, y te tranquiliza. Ella no era de este mundo.

Tal vez se debiera a una sensible visión práctica de lo que debía ser la vida o tal vez a un respeto reverencial, pero Esther recogía y atesoraba cada historia en un diario privado, puede que no íntimo pero sí privado, la intimidad había perdido valor desde que había mostrado a un montón de desconocidos sus signos de cansancio, confusión y tristeza. 
Había intentado vanidosamente ocultarlos pero eso resultaba más agotador, prefirió exponerse, exponer mandíbula tensa y mirada de Candy-Candy postpunk a médicos, enfermeros, familiares de enfermos, cuidadores nocturnos, limpiadoras, visitas de estudiantes en prácticas, amigos de los familiares de los enfermos, visitantes ocasionales de compromiso que apenas conocen al enfermo pero sí al cuidador, una espiral que cuando logra parar y estabilizarse crea una sociedad en sí misma. 

Por mucho que le aliviara leer y escribir la mirada interior necesitaba descansar, y encontrarse con los otros, conocidos o no, encontrarse también con su padre, mirarse y sin hablar decirse...

Da igual lo poco que nos entendiéramos antes, ahora lo estamos haciendo bien. En estos momentos es cuando se entienden todas las palabras que no se dijeron a tiempo, porque las acciones y la voluntad tienen siempre la última palabra. No hablo de que estemos haciendo lo excepcional, simplemente hablo de no huir, de pasar de vértigos y atrevernos a subir a una noria hiperactiva sabiendo que, lo mejor que puede ofrecernos, es que no pare... dibujando la misma circunferencia una y otra vez, mientras te tienta con mareos y nauseas nosotros despistaremos sus intenciones admirando las vistas cada vez que estemos en un punto alto. 
¿Notas las dotes de mi hermano para distraerte con cualquier cosaYo sabía que tenía un hermano amoroso, pero no sabía hasta qué punto era un hijo tan comprometido, entrañable y sensible con tu enfermedad, espero que puedas ver lo grande que es... espero que entiendas qué gran suerte es tenerle. 

Podremos descansar algunos días, papá, cuando las fiebres y el dolor bajen de la noria, del super-loop, de la montaña rusa y del castillo del terror. 
Nos sentaremos en una terraza con nuestros ángeles ladradores, comeremos patatas al ajo cabañil, beberemos cerveza y volveremos a ser tan sencillos e ignorantes como antes.

25/8/17

Dr. Mario Alonso Puig - entrevista

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Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo.
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"Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando".  Dr. Mario Alonso Puig, Médico Especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo, Fellow de la Harvard University Medical School y miembro de la New York Academy of Sciences y de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia.


Más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión?
Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.
¿Psiconeuroinmunobiología?
Sí, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.
¿De qué se trata?
Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.
¿Qué tipo de cambios?
Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.
¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de sabios?
Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.
La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente personas con transtornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.
¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?
Santiago Ramon y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metáforica. Ahora sabemos que es literal: "Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro".
Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harward han demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse un 80%.

¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?
Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite: la percepción va más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.
¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?
El miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona. La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente. Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad primero ha de haber preparación, sino sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.
¿Alguna pista?
Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra. Cuando decimos "voy a hacer esto" y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.
Ver lo que hay y aceptarlo.
Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste persiste. La aceptación es el núcleo de la transformación.

La última conferencia de Randy Pausch en español

video

VÍDEO CONFERENCIA EN ESPAÑOL

"So I'm reprising a talk that I gave in September at Carnegie Mellon University. 
There's an academic tradition called "The Last Lecture." Hypothetically, if you knew you were going to die and you had one last lecture, what would you say to your students? 

Well, for me, there's an elephant in the room, and the elephant in the room is that for me it wasn't hypothetical. I have been fighting pancreatic cancer. It has now come back after surgery, chemotherapy and radiation, and the doctors tell me there is nothing more to do and I have months to live. These are my most recent CT scans. 
The pancreatic cancer has spread to my liver. There are approximately a dozen tumors. I don't like this. I have three little kids. Let's be clear. This stinks, but I can't do anything about the fact that I'm going to die. I'm pursuing medical treatments, but I pretty much know how this movie is going to end, and I can't control the cards I'm dealt, just how I play the hands.Now, if I'm not morose enough for you, I'm sorry to disappoint, but I don't choose to be an object of pity. 

And in fact, although I'm going to die soon, I'm actually physically very strong. In fact, I'm probably physically stronger than most of the people in this audience. So, today's talk is not about death. It's about life and how to live. It's specifically about childhood dreams and about how you can try to achieve them. My childhood dreams. Your childhood dreams. As a child I had an incredibly happy childhood. I went back and raided the photo album, and I couldn't find any places where I wasn't smiling. I just had a great childhood, and I was dreaming, always dreaming. It was an easy time to dream. When you turn on your television set and men are landing on the moon, anything is possible, and we should never lose that spirit. So, what were my childhood dreams? Being in the National Football League. 
This is one of the childhood dreams that I didn't achieve, and it's very important to know that, if you don't achieve your dreams, you can still get a lot by trying for it. 
There's an expression I love: Experience is what you get when you don't get what you want. Now, I played little league football for a long time, and I had a phenomenal coach, Coach Jim Graham, and he was old school. When I was in a practice, he rode me all practice. You know, "You're doing it wrong. Go back. Do it again. You're sloughing off. You owe me push-ups." Just for two hours, it was relentless. And after practice one of the assistant coaches came up to me and he said, "You know, Coach Graham rode you pretty hard." I said yeah. He said, "That's a good thing, because it means he cares." When you're doing a bad job and nobody points it out to you, that's when they've given up on you. 
That's something that really stuck with me is when somebody is going to ride you for two hours, they are doing that because they care to make you better. So, next dream: Walt Disney Imagineering. When I was eight, my family took the pilgrimage to Disneyland in California, and it was this incredible experience, the rides and the shows and the attractions and everything, and I said, gosh, I'd like to make stuff like that when I get older. So I graduated from college and I tried to become an Imagineer -- these are the people who make the magic -- and I got a lovely rejection letter. And then I tried again after graduate school, and I kept all of these rejection letters over the years. They are very inspirational. But then the darndest thing happened. 
You know, I worked hard and worked hard, and I became a junior faculty member and I specialized in doing certain kinds of research -- that's me -- and I developed a skill that was valuable to Disney, and I got a chance to go there, and I was part of an Imagineering team and we worked on something called Aladdin's Magic Carpet Ride, and it was incredibly cool.However, it took me over 15 years to do it and lots and lots of tries, and what I learned from that is that the brick walls that are in our way are there for a reason. 
They are not there to keep us out. They are there to give us a way to show how much we want it. 



If you're going to have childhood dreams, I recommend you have good parents. I lucked out. I have great parents.
 This is my mother on her 70th birthday. I am the blur in the back. I have just been lapped. This is my father on his 80th birthday. There is this notion of have fun all the time. Have a sense of fun and wonder. That should never go away. My dad, what an incredible guy. He fought in World War II. He was clearly part of the greatest generation. Sadly my dad passed away a little over a year ago, and when my mother was going through his things, that was when she discovered that in World War II he was awarded the Bronze Star for Valor. In 50 years of marriage, it had just never come up. There's a real lesson in humility that I could learn from my father. 
Now, my mother. Mothers are people who love you even when you pull their hair. And this was the kind of relationship I had with my mother, and my mother, speaking of humility, was always there to keep me in check. When I was going through graduate school and I was taking really hard examinations, I was home pretty much complaining and whining about how hard these Ph.D. tests were, and she just patted my arm and said, "We know how you feel. 

Just remember, when your father was your age, he was fighting the Germans in World War II.And then the day came when I got my Ph.D. and I was so proud and my mother introduced me to everyone as, "This is my son. He's a doctor, but not the kind that helps people."Probably the most wonderful thing my parents did was they let me paint my bedroom. I said one day, "I want to paint stuff on the walls," and they said okay. So I had a rocket ship. And we lived in a ranch, so I wanted an elevator. I wasn't sure where it would go. And yeah, you can tell the nerds early, so that's the quadratic equation. But the great thing is that they let me do it, and they felt that letting me express my creativity was more important than the pristine nature of the walls, and I was really blessed to have parents who saw it that way. 
My parents taught me about the importance of people versus things, so when I got older and I bought my first car and I was so excited I had this shiny new convertible -- this is my niece and nephew, Christopher and Laura, and every month I'd take them for a weekend so my sister and her husband would get a little break and we would go off on adventures. And I just showed up with my new car and my sister was explaining to Chris and Laura, "It's Uncle Randy's new car. 
You can't get it dirty," da-da-da-da, and they're just cracking up laughing because over her shoulder I'm casually opening a can of soda and just emptying it on the back seat. And they come running over and my sister says, "What are you doing?" I said, "It's a thing. It's just a thing." And I'm really glad I did that because at the end of the weekend, as I was driving them home, little Chris, who was about eight at the time, had had the flu and he threw up all over the back seat of my car. And I don't care how much value you get out of owning a nice shiny pristine thing, it's not as good as I felt knowing that I made an eight-year-old boy not feel guilty just because he had the flu. 

Next thing: You better decide early on if you're a Tigger or an Eeyore. Tiggers are energetic, they're optimistic, they're curious, they're enthusiastic, and they have fun. And never, never underestimate the importance of having fun. I am dying soon, and I am choosing to have fun today, tomorrow and every other day I have left. If you want to achieve your dreams, you better work and play well with others, and that means you better live with integrity. Simple advice that you will find hard to follow. Just tell the truth. Second thing: When you screw up, apologize. There are a lot of bad apologies in America. A good apology has three parts: I'm sorry; it was my fault; how do I make it right? Most people skip that third part. That's how you can tell sincerity. The last thing is that we all have people that we don't like, that have done things we don't like, and what I have found is no one is pure evil. If you wait long enough, they will show you their good side. You can't make them do it in a hurry, but you can be patient.Show gratitude. When I got tenure as a young faculty member, there were about 15 young kids who had been working in my research lab. 
I took them all down to Disney World for a week on my nickel, and one of my colleagues said, "This must have cost you an arm and a leg. How could you do it?" I said, "These kids just worked day and night for years so that I could get the best job in the world for life. How could I not do it?" I mean, gratitude is a very simple thing, and it's a very powerful thing. 

And lastly, I don't think complaining and whining really solves the problem. This is Jackie Robinson, the first black major leaguer, had it in his contract not to complain if people spit on him. Now, I don't care if you're Jackie Robinson or if you're a guy like me who has only got a couple months to live, you can choose to take your finite time and energy and effort and you can spend it complaining or you can spend it playing the game hard, which is probably going to be more helpful to you in the long run. Now, I told you this was part of a lecture series at Carnegie Mellon University, and it's important for you to know why I gave the talk. The talk isn't just about how to achieve your childhood dreams. It's much broader than that. It's about how to live your life, because if you lead your life the right way, the karma will take care of itself. 
The dreams will come to you. If you live properly, the dreams will come to you. I think it's great that so many people have benefited from this lecture, but the truth of the matter is that I didn't even really give it to the 400 people at Carnegie Mellon who came. I only wrote this lecture for three people, and when they're older, they'll watch it. Thank you. " RANDY PAUSCH