29/10/07

Pero Qué Espectáculo

Acaba de terminar "La semana de la ciencia y la tecnología", celebrada en Murcia en el Jardín San Esteban. Hemos encontrado de todo un poco: obras de teatro, títeres, demostraciones científicas, talleres, charlas... Todo enfocado para que los más pekes se enteraran de algo, lo que lo hacía muy atractivo para los no-pekes que no estamos demasiado puestos en el tema. Ha sido divertido, molaba porque había desde actividades tan sencillas como saltar a la comba a enrevesadas explicaciones químicas; y yo, que alguna vez fui de letras, aunque no me enterara totalmente de algunas cosas, me gusta observar a las personas explicarse sobre cualquier asunto, la info es lo de menos.
Ya de noche vimos una original representación protagonizada por dos curiosas "niñas" y una pareja de fantasmas gigantes. Entre el público un joven adulto (que por alguna razón bioquímica y sus correspondientes explicaciones científicas no controla sus emociones) disfrutaba de la obra más que cualquier otro mayor, sus constantes gritos le decoraban. A pesar de su audible singularidad era físicamente de lo más normal y dado; moreno y de piel oscura, de aspecto sano y más fuerte que debilucho. Lanzaba frases como cuchillos, sin el mínimo titubeo, una voz perfectamente modulada, grave y sólida; por lo que cuando gritaba, daba la sensación de pertenecer a escena, un extra que en el último momento decide parodiarse a sí mismo. QUÉ CARAS, PAPÁ!!! QUÉ CARAS!!! SI ES QUE ME MUERO DE LA RISAAAAA!! Abría el fuego de sus pulmones a veces hacia el escenario, otras hacia el cielo.
Al ser una obra para niños las actrices gesticulaban continuamente y daban lugar a situaciones cómicas de ritmo rápido y sorpresivo: ¡¡PERO MIRALAS, PAPÁ, QUÉ BUENO; ESTO ES BUENÍSIMO AY AY QUÉ HACE PERO QUÉ COSAS TIENE!!!
Debido al nerviosismo intrínseco de la post-criatura, muchas veces sus gritos se adelantaban a la caída o al susto, con lo que irrumpía en el silencio de todos nosotros como otra sorpresa más del guión. ¡¡PERO QUÉ ES ESTO!!ESTO ES PaVerlo!!QUÉ ESPECTÁCULO PAPÁ!!
"Qué espectáculo, papá" era lo que más gritaba, cada dos o tres minutos, en una gracia y seguridad que ya las quisiéramos muchos. Una actitud nada apetecible en otra clase de evento aquí lograba una mezcla perfecta de histrionismo y tragicomedia que maravillaba.
Si aquél disfrutaba, otro tanto hacía el padre, que acompañaba con risas y gestos cariñosos cada uno de sus impulsos como si allí no hubiera nadie más que su hijo. ¡¡CÓMO ME GUSTA, SI ES QUE MIRA QUE CARA SE LE HA PUESTO A LA TIAAAAAAAA, PAPÁAAAA!! ESTO ES ESPECTÁCULO!!! Con un volumen que hacía temblar los focos.
Una cosa extraña es leerlo, y otra presenciar cómo a pesar del show que daba, el padre no le mandaba guardar silencio ni una sola vez, ni un gesto de desaprobación o mínima prudencia. La negativa anomalía del hijo era en parte anulada por la positiva anomalía del padre.
De todas las demostraciones que vi, de todos los experimentos que observé, de todo el arte que disfruté esta semana de la ciencia y la tecnología, me quedo con ellos dos. Protagonistas de una fusión con reacciones que no tienen nombre ni etiquetas que esforzarse en recordar. Enseñanzas de las que olvidarse es mucho más difícil.
INVENTOS EXPLICADOS EN "EL CUADERNO PARA NIÑOS" Resumen:
LOS ESPEJOS: En la antigüedad para reflejarse iban al lago más cercano o esperaban a que lloviera para aprovechar los charcos. Más tarde se utilizaron las piedras volcánicas como reflectantes. Luego los egipcios, sólo los más ricos, usaban espejos de plata que frotaban continuamente para mantenerlos brillantes. Fueron los alemanes quienes inventarían los verdaderos espejos.
LA NEVERA: Los prehistóricos guardaban los alimentos bajo el suelo helado. Aparecieron las casas-nevera con sus repartidores a domicilio. Hasta el siglo XX no se inventó la nevera, creada por los norteamericanos.
EL AUTOGIRO: El murciano Juan de la Cierva creó una aeronave de ala rotativa con un movimiento muy similar al de una semilla de diente de león en el aire. Fue precisamente la observación de lo que el aire era capaz de hacer con aquellas semillas lo que le hizo despegar.
LAS MONEDAS: Los chinos pagaban con conchas, los aztecas con granos de cacao. Las monedas más antiguas son de hace 2500 años y proceden de un antiguo reino de Turquía, se acuñaban con oro y plata. Los chinos fueron los primeros en imprimir billetes.
EL CINE: En 1895 dos hermanos franceses, August y Louis Lumiere descubrieron que moviendo una manivela daban sensación de movimiento a imágenes. Hasta entonces sólo se había intentado animar imágenes con un juguete que mostraba pequños personajes que se movían cuando hacían girar el disco.Los hermanos Lumiere tuvieron un gran éxito con su primera proyección, era tan real que la gente pensó que el tren que salía en pantalla saldría de ella y se chocaría contra los espectadores!
LA LAVADORA: Antes de ella las mujeres debían ir al río o lavadero lloviera o nevase, luego se inventó la pila pero había que ir a por agua y calentarla. Durante años se pasó por diferentes cubas donde debía hervirse y agitarse el agua hasta que llegó la lavadora.
EL SUBMARINO: Fue inventado por el murciano (Cartagena) Isaac Peral, marino e ingeniero nacido en 1851. Fabricó una especie de supositorio gigante impulsado por energía eléctrica capaz de disparar misiles sin ser visto, ya que fue concebido para utilidad militar. Cambió el rumbo de la historia aunque en principio fuese desestimado para hacer en serie.
EL TELÉFONO: El verdadero inventor fue el italiano Antonio Meucci, y el listillo de Alexander Graham Bell le robó la idea. Alrededor de 1854 el inmigrante florentino siendo pobre construyó un teléfono mecánico para conectar su oficina con su dormitorio ubicado en el segundo piso, debido al reumatismo de su esposa. En 1871 depositó en Nueva York una demanda de patende de su invento: el "teletrófono", pero en 1873 debía renovarla y no lo hizo por carecer de 10 dólares. En 1874 presentó su prototipo a la telegráfica Western Union. Dos años después el italiano se enteraba de la celebración del "invento" del teléfono, por el investigador escocés Graham Bell, patrocinado por la Western Union.