16/6/08

Pureza inviolable

Si quiero comer en familia me tengo que comer también el telediario, y no sólo uno, tengo que hacer la ruta destroy completa. Si no, a comer sola. Cuando pido cambiar me miran como si mi sensibilidad fuera digna de la webmaster de espinete, sólo es el telediario, hay que estar informado de lo que pasa en el mundo. Estoy informada, vaya que si sé lo que pasa; entonces les recuerdo que mirar una tele mientras se jala no cambia nada, les recuerdo que tengo apadrinado un niño desde hace siete años, desde mucho antes de tener mi primer minúsculo sueldo, que casualmente es el mismo, que sacaba/saco el dinero de donde fuera.
La respuesta es que probablemente algunos meses lo sacaría de ellos y que, como mi hermano y yo aún vivimos en la casa de los viejos, somos, digamos, sus ¿ahijados? y que con nosotros ya tienen bastante como para también apadrinar.

Se habla mucho de lo que los padres aguantan de los hijos mayores que están aún en casa, y muy poco de lo que los hijos tragan por una cama y un plato . Yo podría escribir un libro sobre ello; pero sobre lo que quería escribir es sobre los otros hijos, los más pequeños, los totalmente desprotegidos, los hijos de todos.

Me gustaría hablar de la obligación que tenemos todos de protegerlos; y de protegernos contra el bombardeo informativo que convertirá algo tan abominable como la pederastia en un boletín más del día a día. Recuerdo hace muchos años cuando ante noticias menos dramática un rótulo avisaba del contenido que podría dañar la sensibilidad del espectador (que no es que deba dañarla, debe cargársela directamente). Pero en la edición de hoy nos hemos ido de la huelga de transportes a todos los detalles de unos niños de solo un añito violados. No he sabido procesar la info, lo meten tan rápido para que no cambies de canal que lo he escuchado todo, pero por si siguen desmenuzando me tapo los oidos; me miran con cara de circunstancias, me atrevería a decir que incluso alarmados. No, capullos, lo alarmante está delante de vuestras napias, lo mío debería pasar totalmente inadvertido.

Mañana seré buena y haré de hija con la misma realidad informativa.
Lo malo es que pasado no habrá cambiado nada.
Ni lo uno ni lo otro.

6 comentarios:

  1. Telediarios que suben el volumen cuando emiten, el tono del narrador es de alarma, la música indidental es violenta, el ritmo de los periodistas a pie de calle trepidante y las imagenes son espeluznantes. Pero cuando quitas todo lo que acabo de enumerar, y recoges lo narrado, lo dicho, las palabras del guión y lees y sumas...te das cuenta de que no hay información, ni noticia, ni nada...solo estruendo y flashes. Debajo de estos estímulos audiovisuales no hay mensaje.
    Lo que hoy comentan del pederasta es lo mismo que supimos cuando la noticia salió a flote...hace ¿dos, tres,cuatro años? No importa...importa la puesta en escena, el espectáculo, el morbo y algo que viene de la escuela norteamericana: aterrar, alarmar.
    Las peores imagenes de animales maltradados las he visto a la hora de la comida. Se supone que es denuncia pero no. No hay información consistente, no hay seguimiento.

    Lamentable.

    A veces escucho y me pregunto...¿pero de verdad esto es noticia?

    Soy peridista y sé cómo se debe hacer un informativo.
    Lo que vemos a diario, sin excepción, dista mucho de ser un informativo.

    Rakela, Rakela, que seria me he puesto...

    !Cómo me gusta cuando abres los comentarios chiquilla!

    !que te echo de menos!

    Besikos, Queen!

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Dices lo más importante: NO HAY SEGUIMIENTO.

    No lo hay, ya lo hemos comprobado en varios casos en España. No se investiga.


    PD: Cómo no voy a abrir comentarios sabiendo quiénes hay detrás leyendo...
    Yo, te sigo también.
    Besazo.

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  4. Ver el telediario es autoagredirse,
    no eso, cuando te agredes luego tienes al menos la opcion de curarte.

    Los informativos son demasiado heavys,
    prefiero el metal-

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  5. Hola,
    Es triste pero muy real, en mi casa no vemos las noticias mientras comemos, la verdad es que leemos la prensa más que ver las noticias en la tele, pero al final la realidad es cruel la pongan como la pongan y lo que dices es cierto, temas como la pederastia deberían de pasarlos con advertencia donde no los tengas que ver si no quieres. Vivir con los padres a cierta edad pasa a ser algo cruel, en Venezuela también cuesta mucho independizarse, pero creo que en España la cosa está más chunga por lo que he hablado con la gente. Besotes para ti.

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