19/10/08

El sendero del TAO (Sin arrepentimientos)

No debe haber algo concreto que motive el sonido de tu alma, como no debe haber motivo por el que arrepentirte de que, sobre escenarios poco aceptables para la mayoría del público, esa música se atreva a seguir sonando.


"Sin arrepentimientos"
Da igual la circunstancia, si tienes la canción, la canción real, la canción que viene de tu fondo intrínseco, lo demás no importa. Puedes seguir cantando incluso cuando llegue la muerte. Tu cuerpo puede ser exterminado, pero no tu canción. Tu canción es eterna si no tiene causa.
Aquello que tiene causa nunca es eterno, sólo temporal, un subproducto.
Los Taoístas hablan de lo que no es causado, no creado, aunque en realidad nadie haya jamás alcanzado esa cumbre. El Taoísmo tiene tal profundidad que ninguna religión puede compararse con ella, todas las demás parecen parvularios.
O eres taoísta o confuciano. El confuciano es un erudito, te dirá grandes cosas, pero si miras dentro de su ser, no habrá nada. Todo lo que ha acumulado es prestado. Va de un lado a otro, siempre viaja, acumula y siempre busca dónde adquirir conocimientos, como una mercancía. No se puede transferir. Ninguna universidad te va a dar sabiduría real. Todo lo que en ellas se adquiere es información estancada, prestada, sucia, porque ha pasado por miles de manos.
Para saber hay que vivir, y el arrepentimiento es la negación de la experiencia.

EL SENDERO DEL TAO (OSHO)