3/11/08

HEY, MR DjEVIL, put a record on...



Guapos, sonrisa fluor, mucho rollo fashion, pero nada, lo que era el típico Dj-afanadus está en peligro de extinción. Este fin de semana, una vez más, lo he comprobado.

Después de kaskarte 8 euros por una copa qué menos que cuando vayas a pedirle The Cult o The Chemical brothers le falten manos para complacerte, si es que encima le haces un favor con improvisaciones Deluxe... No, ya no está ese Dj que no sólo alucina consigo mismo sino que se dedica a alucinar con los demás y a conceder deseos nocturnos, siempre y cuando concuerden con el rollo, que no hablo de ir a pedirle "los pajaritos". Pero al Dj de ahora le basta y sobra con fliparlo consigo mismo y sus tres calaveras habituales; y aunque seguro que hay excepciones, ya no se da esa conexión imprescindible en la noche, la complicidad se ha reducido a una sesión programada con la que familiriazarte a fin de estar absolutamente siempre "a la última". Lo demás no importa tanto.

El pincha-mp3 se acuesta la noche antes programando modelito y sesión, descarta ya acercarte con un Hey, Mr Dj...