16/2/09

Redes sociales, sin culpa ni gloria.

Esta mañana el programa de Susanna Griso ha dedicado su debate al asesinato de Marta del Castillo. Para debatir, cuatro hombres y una señora. Uno de ellos, un detective que no paraba de reír (bien hubiera merecido el asunto una investigación, o qué menos el consejo de tomarse el café matinal menos "cargado" en ciertas situaciones delicadas) se ha sobre-explayado acerca de los peligros que encierran las redes sociales, centradísimo en conseguir una densa pota de tópicos ha logrado aterrorizar a toda la tercera edad española junto a todas esas personas que saben mucho más de cyberterror que del propio invento llamado internet. Todo el marrón hacia las redes ha venido porque tanto la víctima como su asesino pertenecían a la misma red, escapándose el detallazo de que se conocieran de antes.
Estaba yo ya buscando en el mando a distancia el botón desintegrador de personajes inauditos, cuando la única señora comentarista explota con un: De qué hablamos?!! Que no ha sido ningún desconocido internauta... Es que hemos olvidado que la ha matado el ex-novio?!

Prefiero repetirme a tener la sensación de no haber insistido lo suficiente, ya lo he dicho otras veces: los enemigos, en la mayoría de casos, son enemigos íntimos. Y estos enemigos íntimos, cuando repiten esquemas pasados de rosca, cuando no tienen ningún control sobre sus emociones más negativas, cuando tienen el odio y la violencia como principal vía de escape se convierten, o pueden llegar a convertirse, en psicópatas. Estos psicópatas a por quienes primero van es a por las personas que han tenido algún tipo de relación afectiva (o creen haberla tenido, o aspiran a tenerla), van directos a las personas que más cerca tienen. Sus obsesiones necesitan ser colmadas con tanta rapidez que, por norma general, no pierden tiempo buscando perfiles en internet. Los psicópatas no suelen tener cura, son personas con un grave trastorno que suponen una amenaza constante para el resto de personas. ¿Cómo se entiende que haya más interés en la reinserción de peligrosos enfermos mentales que en proteger a todas sus posibles víctimas? Algunos países y su política están mucho más interesados en crear una imagen a nivel mundial que en cuidar a sus propios ciudadanos. Otra variante del terror.
Las redes sociales en internet sólo puedes ser a.s.e.s.i.n.a.s en cuanto a que son sociales, es decir, los seres que encontramos en internet no son monstruítos creados por ordenador, son exactamente las mismas personas que hay en la calle. Si hay un a.s.e.s.i.n.o en una red social es porque se le ha dado la libertad para ejercer primero de a.s.e.s.i.n.o y luego de cybernauta, difundir la idea contraria es una locura! Estas redes son las mismas que pusieron todo su empeño en la búsqueda de Marta., son las mismas que agilizan a millones de personas todo tipo de trámites y enrevesamientos.
Matar es siempre demasiado fácil, pero no es siempre lo mismo. Se puede matar por diferentes razones y en distintas situaciones, y aunque no somos nadie para definir grados demasiado precisos en hechos tan graves, debemos estar convencidos de que algunos casos, como la pederastia, cualquier tipo de agresión a un menor o a.s.e.s.i.n.a.t.o.s dentro de la violencia de género, implican unos esquemas mentales mucho más radicales y enfermizos que a.s.e.s.i.n.a.t.o.s dados por robo, por adicción a drogas o por cualquier situación en la que sea menos complicado la reinserción, por lo que a trastornos más graves y peligrosos leyes más duras y menos permisivas. Cuando se trata de seguridad siempre será mejor pasarse que quedarse corto.
Mencionar las redes sociales como una amenaza es tirar balones fuera, las redes seguirán protagonizando casos simplemente porque las redes están protagonizadas por personas. Para frenar el daño de los seres más abominables tenemos dos trabajos importantes: una nueva educación basada en la inteligencia emocional de la que carece especialmente la convencional educación machista, y la aplicación de unas leyes muchísimo más duras.
A quienes estén rulando sus poderosos zarpas por encima de nuestras cabezas..., suplicamos, hagan algo.

1 comentario:

  1. Rakela, has dicho y has dicho muy bien. Aplausos para ti. Besos.

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