9/1/10

MARIAN KEYES - "Maggie ve la luz"

Keyes es la escritora más irónica y divertida que puedas leer. Sus relatos son tan profundamente divertidos como cómicamente oscuros, de tal inteligencia nace su incapacidad para dejarse clasificar.

Aquí una parte de una entrevista publicada hace algún tiempo en elperiodico.com

--Las intenciones de su novela no están lejos de Jane Austen, cuando postulaba que las pasiones pueden hacernos daño.
--Lamento decirle que no he leído a Jane Austen. Pero en fin, nos cuentan desde pequeñitas que va a venir un príncipe a rescatarnos y que todo va a ser maravilloso. Luego la vida te da una visión más realista y adulta de lo que es una relación sentimental con un hombre.
--¿Qué la separa del almíbar de Barbara Cartland? --Mis novelas abarcan una amplia gama de personajes, hablan de asuntos específicos y no de relaciones. Un hombre no es la respuesta a todo. Jamás he creído eso.-
-Pero la mayoría de sus novelas se resuelven en un típico final feliz, boda o emparejamiento.
--Sí, pero jamás lo coloco como solución al problema. Normalmente los personajes de mis novelas intentan solucionar un conflicto interno. Una vez resuelto pueden tener relaciones más saludables con otras personas, incluido un hombre, pero la relación más importante es consigo mismos.
--¿Y no es eso demasiado simple?
--Cuento mis historias con sencillez y humor porque es la mejor manera de llegar a mis lectoras. Cuando hablo de problemas sé lo que me digo. Empecé a beber con 15 años y a los 30 era una solitaria atrapada en el alcoholismo.
--Eso no tiene ninguna gracia, no es propio de Marian Keyes.
--Es que la Marian Keyes que se conoce ahora, la que es capaz de reírse de todo, no existía, nació ahí. Escribí mi primera novela como una terapia y, por lo que mis ventas han demostrado, no solo funcionó para mí. También lo hizo para muchas mujeres que se han sentido reflejadas.