14/9/11



Creo que la razón por la que no se estudian ni se aprovechan las mágicas cualidades animalescas que enriquecerían y rehabilitarían distintas áreas de nuestra vida, es la consecuencia inevitable de cómo aumentaría el respeto de la sociedad por la vida de los animales, extendiéndose incluso a especies por las que nunca se ha sentido consideración alguna. Económicamente supondría grandes reformas que no interesan, lo que interesa es que el hombre sea educado en la superioridad de amo y explotador de todo lo tangible, con patas o sin ellas. La ignorante ambición de los países desarrollados convierte en simple recurso económico aquello que trasciende con creces lo material. Mientras que el hombre no encuentre la manera de proteger al menos a aquellos seres con un sistema nervioso central similar al nuestro, mientras que una de sus principales preocupaciones no sea que la forma en la que muera un animal no sea una estrepitosa tortura, el hombre está condenado. Sigamos utilizando a los animales. Utilicémoslos para salvarnos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario