13/6/12

III


Se quedó esperando sin esperar nada, como los animales no extrañados de que lo que ocurre un millón de veces no ocurra esta vez. Y sólo por eso sucedió algo deseado, sin estremecérsele un poro de la piel. Sólo era algo deseado, no había ni recogimiento ni dilatación.
Lo devolvió a -nosédonde-.