18/9/12

Missy Washburn

La aventura de Missy comienza a más de 4.000 metros de altura, en las montañas de Colorado (EEUU). Allí es donde fue vista por primera vez por el matrimonio de montañeros compuesto por Scott y Amanda Washburn. La pareja, que hacía una excursión, no salía de su asombro. ¿Qué hace un perro solo y abandonado vagando por la montaña a 4.200 metros de altura? Al parecer llevaba varios días abandonada a su suerte. El matrimonio no se lo pensó dos veces, sobre todo al acercarse y ver el lamentable estado en el que se encontraba el animal, con las patas sangrando, desnutrida y deshidratada, con problemas de respiración, desorientada y sola: Missy tenía que ser salvada de una muerte segura.

Tras proporcionarle agua y algún alimento, los Washburn trataron de ingeniárselas para descender la montaña cargando con Missy a sus espaldas, pero todos los esfuerzos resultaron vanos. El peso de Missy, unos veinte kilos, y la orografía escarpada imposibilitaban la operación.

El matrimonio decidió dejar a Missy envuelta en unas mantas con agua y alimento, después de haberle hecho curas de primeros auxilios. La idea consistía en bajar a toda prisa hasta una zona poblada y pedir ayuda a las autoridades. Así lo hicieron. Pero las autoridades no movieron un dedo. “Si se trata de rescatar a personas sí, pero para un animal no estamos autorizados”, les dijeron.

Ante esta negativa Scott y Amanda no desfallecieron. Pidieron un ordenador, se conectaron a Facebook y a un foro de montañeros y desde ambos sitios hicieron una llamada de auxilio para crear un grupo de rescate urgente. La respuesta solidaria fue inmediata. A la mañana siguiente, y desde diferentes puntos de Estados Unidos, se presentaron allí 7 montañeros para unirse a los Washburn. La historia de Missy les había cautivado y por su cabeza solo pasaba ponerla a salvo.

Ese mismo día subieron a la montaña. Pero el primer intento de rescate resultó infructuoso. Missy no estaba donde la habían dejado y a pesar de todos los esfuerzos no lograron encontrarla. La bajada de la montaña, con las manos vacías y en silencio, no desanimó a nadie. A la mañana siguiente volvieron a subir y esta vez sí hubo suerte. El reencuentro con Missy resultó de lo más emotivo. A partir de ese momento los nueve voluntarios se turnaron para bajarla utilizando sus mochilas o improvisando una cama con tiendas de campaña.

Una vez que Missy, la perrita milagro, ya estaba sana y salva, y de que una visita al veterinario diagnosticara que no tenía heridas de gravedad en órganos internos, sólo faltaba esclarecer quién la había dejado abandonada a 4.200 metros de altura.

Así es como, después de unas averiguaciones, encuentran al dueño de Missy. Este hombre les contó que se había visto obligado a abandonar al animal a su suerte para ponerse a salvo tras desatarse una tormenta. Ahora el hombre responsable de su abandono en la montaña reclama a Missy.

Pero el matrimonio ya ha decidido comenzar los trámites para adoptar a la perrita. ¿Cómo es posible que el dueño de Missy la hubiera dejado abandonada?, ¿cómo puede ser que no diera la voz de alarma y no acudiera en su rescate tras la tormenta? Mientras Missy descansa feliz en casa de los Washburn, el responsable del abandono de la perrita ha sido acusado por las autoridades de “crueldad con los animales”.
¡Qué seas muy feliz Missy!

http://www.huffingtonpost.com/2012/08/16/miracle-dog-missy-rescued-by-strangers_n_1785217.html

En la foto, un momento del rescate. Foto: Chris O’Riley