15/10/12

Virginia Woolf & Vita Sackville-West, 1933.
Siempre hubo perros en la vida de Virginia, ayudaban a soportar el desencanto, la alusión a ellos en sus obras era constante. Tenía costumbre de llevarlos a todos lados aunque en aquella época a la mayoría de personas les molestara la presencia de perros.