8/11/12

El tiempo enemigo

Parece que lo mágico del paso de los días, los meses y los años es que el tiempo acaba poniendo muchas cosas en su sitio. Nos crea así la ilusionada paciencia de la "justicia temporal", la ley divina y el buen encuadre del caótico universo. Que el tiempo ponga finalmente las cosas en su sitio sólo es un capricho más de ese tiempo que perturba lo que parecía inamovible, que crea casualidades, y encuentros entre personas que nunca debieron conocerse. Pero debieron. Y deben además descubrir por qué se encontraron, aprender de ese choque inesperado.
Sin embargo, hay quienes se obsesionan con lo contrario, confían ciegamente en que el tiempo juegue a su favor y les devuelva los puntos que creen merecer por el simple hecho de esperar, desean fervientemente exhibirlos ante sus imaginarios rivales. Viven para una especie de venganza poética. Es lo horrible del encuentro entre el ego y el tiempo.
Vivamos sólo el momento, en solo un instante es difícil hacer enemigos.