24/1/14

Perrera de Mairena, infierno y holocausto de un país civilizado.

-Todos los vídeos del rescate: http://www.youtube.com/user/ocasionesquesalvan/videos
-Gran Artículo de RAFAEL NARBONA: http://rafaelnarbona.es/?page_id=6286

"Muchos protestan cuando se establecen analogías entre la política de exterminio de los nazis y la violencia contra los animales, pero algunos supervivientes, como el escritor austriaco Fred Wander, que logró esquivar la muerte en Auschwitz y Buchenwald, han afirmado que los judíos, los gitanos, los polacos, los testigos de Jehová, los homosexuales, los prisioneros de guerra rusos, los discapacitados físicos y psíquicos, los comunistas, los exiliados españoles y otras víctimas, fueron triturados por un engranaje que copió los métodos de los mataderos industriales. Fred Wander se escandalizaba con el trato que recibían los animales en las zonas rurales del Mediodía francés. Perros atados a la intemperie, gatos hostigados a pedradas, corderos degollados, gallinas estabuladas. Escenas que se repetían en toda Europa y que cuestionaban el supuesto progreso moral de nuestra especie. “No sabemos nada realmente del amor –escribió Wander-, si no queremos a los animales”. Narbona



DESGARRADOR COMUNICADO DE LUCÍA, voluntaria que durante mucho tiempo rescató animales de la perrera de Mairena desconociendo las auténticas dimensiones de un infierno del que era en parte consciente, pero que incluso en algún momento "defendió" por estar atada de pies y manos, por no tirar más piedras sobre el tejado de esos animales que necesitaban ser salvados de cualquier manera. Habrá quien se atreva a juzgar a esta persona, incluso leyendo estas palabras llenas de verdad, dolor e impotencia.

"Después de llevarnos toda la mañana en Mairena y haber estado entrando en sus instalaciones y tratando con su personal a diario, no puedo dormirme si no vomito lo que he sentido al ver estas imagenes.
Esta mañana he andado por allí. El Seprona y la policía han estado viendo las instalaciones mientras sacábamos a los perros... nunca pude imaginarme ese horror tan cerca.
Camuflado entre sonrisas y charlas se escondía un horror más inmenso del que nunca imaginé.
Se me hace indescriptible el dolor al pensar que he visto tratar bien a Juani a los perros, que he visto como los perros lo buscaban y lo seguían... y por eso lo he respetado siempre.
Siempre he conocido la realidad de las perreras, pero me desconcierta mucho todo esto.

Empecé siendo voluntaria, ayudábamos recogiendo a los perros del zoosanitario y llevándolos a un Refugio... conocí el miedo, el mal olor, el sufrimiento y la muerte de esos animales a diario. Veía como un día estaban en las jaulas y al siguiente solo quedaba el silencio.
Mi inexperiencia y ver el maltrato más evidente que he visto nunca me hizo cabrearme y decirles lo que pensaba; cómo de ruines y poco hombres me parecían esos laceros del ayuntamiento.
Me gané que me prohibieran la entrada, y aún a día de hoy, tenemos problemas para sacar animales del zoosanitario. Aun siendo un organismo público, al final parecen cortijos privados.

Es frustrante verlos pasar frío y no poder auxiliarles.
Con esto quiero que entendáis, todos aquellos que no os habéis parado a pensarlo, que necesitábamos tener buenas relaciones con ellos para poder seguir salvando animales y no repetir la historia.
Cuando estas acostumbrado a ir a una perrera, no te sorprendes igual, es normal ver a cachorros hacinados en suelos mojados, a mamás con cachorros y a perros enfermos junto a otros sanos. Es normal que mientras te paseas por las jaulas escuches cómo, de la misma excitación de verte, los animales se pelean dentro. Huele a perrera y hasta casi sabe a perrera. El ruido es ensordecedor y el corazón, al menos a mí, se me hace pequeñito cuando miro por última vez a los que dejo dentro para montar en el coche a los que se vienen conmigo

En mi afán de conservar las relaciones y no perder la posibilidad de abrir las jaulas de Mairena como me pasó en el Zoo, he consentido retrasos, pérdidas, malos entendidos... para mí el verdadero trabajo ha sido morderme la lengua todo este tiempo.
He sacado animales enfermos sin tratamiento, algunos con suerte y otros con menos.
Cuando ves morir a un animal por la mala gestión humana, duele. Cuando ves a dos, más... pero cuando estas tan metido en esta mierda que casi mirándolos sabes si están enfermos o no, ya nada sorprende y quizás ese sea el error.
Estoy acostumbrada a ver mala gestión siempre por parte de las perreras o de casi todos los organismos que trabajan con animales, cuento con ello y parto de eso siempre.
Me he levantado de la cama porque he estado muy cerca del horror hoy y no he abierto esa puta puerta.
Las imágenes de los perros en bolsas, con lazos en la boca... me parecen asquerosas viniendo de cualquier sitio, pero me siento engañada y ofendida por venir de un sitio al que llevo entrando tanto tiempo.
No sé qué cojones habrá estado haciendo el Seprona allí toda la mañana que no ha descubierto esa cámara frigorífica, aún estoy alucinando.

Siento que mi corazón se ha hecho pedazos hoy al ver ese horror tan cerca.
Mi más profunda repulsa a quienes dañen o hagan sufrir a seres indefensos.
Mi verdad es una y siempre intento ser fiel a mis principios, para poder dormir tranquila.
Al igual que hicimos un comunicado tras recibir mucha presión sobre qué postura íbamos a tomar en esto, tengo que decir que se me ha parado el corazón al ver alambre en la boca de un galgo muerto, porque imagino que lucharía por su vida... y esa agonía me corroe.

No sé dónde estaban porque he estado allí y he visto al Seprona y a la Policía allí también entrando en todas partes, pero las fotos hablan por sí solas.
Y esto no es para ninguna asociación, ni tan siquiera para ninguna persona, es para ellos. Para todos los que habéis muerto dentro y por todos los que habéis pasado por allí y ahora estáis conmigo. Porque siento tanto que me quema que tengáis que sufrir así...
No se le puede negar una muerte digna a ningun ser con vida, porque es el último sorbito.

Mal día, pero hemos dado de comer hoy a perros hambrientos y les hemos visto mover el rabo al poco tiempo, el miedo se ha ido y ya no sufro por ninguno que haya dejado dentro, así que ha merecido la pena.

Buenas noches" Lucia.