29/6/14

ADIÓS, ELISA. - Día negro, noche blanca.


Querida chiquitina, descansa en paz allá donde te hayan querido llevar. Ha sido un palo muy fuerte, estas fotos y vídeo te los hice con Laura para encontrarte adoptante, y así sucedió, ya tenías una casita en Holanda en la que ser feliz y alborotar con tu belleza de perrita disparatada. No soy capaz de darle al play. 
Eras imparable, no logro entender cómo esos parásitos han  sido capaces de adelantarse a tu rescatado destino. Cuando le pregunté a Virginia si te habías recuperado y vi cómo fruncía la boca en un tristísimo intento de no hablar de lo que ya no tiene solución cuando hay aún tanto por solucionar, sentí que nuestro trabajo no merecía tanto la pena como suelo pensar, que el factor suerte es el puto factor determinante, y nosotros sólo unos muñequitos a las órdenes de no sabemos qué reglas.
Todo iba bien, tu energía era desbordante y, de repente, todo ha sido un espejismo. La gente no entiende que las protectoras no son lugares para los cachorros, no son tan horribles como las perreras, pero para algunos perros el encerramiento, la falta de voluntarios y de casas de acogida supone también el peor de los finales. Pasabas muchas horas encerrada cuando en realidad estabas rodeada de hectáreas para correr y hacer feliz con tus juegos a cualquiera de las miles de personas ricas en tierras e ignorancia; pero nadie de esos propietarios de huertas y terrenos preguntó por ti. Tuviste que esperar para irte a una casita fuera de España, y esa espera te ha costado quedarte sin tu aventura para siempre. 
Estar en la protectora es duro, hay que ver demasiadas cosas provocadas por una especie dominada por la desidia, la ambición, el deseo inmediato y un convencimiento absoluto de su superioridad respecto a otros seres, propia especie incluida.
El viernes, cuando Virginia me dijo que la pequeña Elisa ya no estaba  dudé sobre si compensaba estar ahí. Que se mueran perros enfermos debido a tanto abandono y maltrato es injusto, pero que mueran animales llenos de vitalidad de un día para otro es complicado de aceptar.
Al día siguiente era la cena de la protectora y por un momento pensé que en la cena tendría que fingir un ánimo que no tenía.
Sin embargo, nada más lejos de la realidad, la noche fue maravillosa, porque aunque haya de todo como en botica, la protectora se asienta en pilares construidos por personas transformadas en ángeles. Pues atrae las energías más resistentes de las personas que se acercan a su presidenta. Aunque a veces tenga un carácter que no todo el mundo acepta, aunque sea dura, tajante y poco tolerante con las tonterías, sólo así ha conseguido superar tanto obstáculo y esquivar a tanto inútil. 
Las palabras de Virginia mientras cenábamos llenaban nuestros propósitos de esperanza, su esfuerzo por que a nadie le faltara nada, para que comiéramos bien, disfrutáramos de la música y entendiéramos que formamos parte de algo que supera a veces nuestro limitado entendimiento y nuestro permanente egoísmo. 

Nos encantó verte bailar. 

Ella está necesitada de muchísima ayuda, la vida de cientos de perros depende de su gestión y de sus manos, como persona inteligente y práctica no pierde oportunidad para pedirla, pero no te presiona ni te compromete nunca a hacer algo que no quieras. Logra convencerte a través de su propio ejemplo, sabe hablar hasta el punto de emocionarte, pero su capacidad de trabajo es más valiosa aún que cualquier cosa que pueda decir.

28 junio NOCHE BLANCA de la protectora