13/8/17

DIARIO INCIERTO - part2

Durante meses he pensado si escribir esta historia sería bueno para mí o un irresecable error.
Si, como muchas veces ya hice gracias a la escritura, conseguiría distanciarme y crear otra cosa que no fuera sólo recreación del dolor.

Primero pensé en contar esta historia como un diario en primera persona, luego he pensado que si lo hago en tercera podría llegar a creer que no es sólo cosa mía, que es también del personaje con el que todos podemos distanciarnos de nosotros mismos. Incluso, en momentos nada soportables, podría añadir ficción y confundir los recuerdos lo suficiente como para que volar sobre la realidad no fuera sólo un acto de cobardía, sino también un lícito recurso creativo. Al fin y al cabo, los recuerdos pocas veces se corresponden con la realidad, si en un futuro los endulzo un poco siendo consciente, tendrán más sentido, seré yo misma la que reconozca que ejercí una ligera manipulación sobre la memoria, sobre aquello que me resultaba insoportable. 
Nadie, jamás, podrá achacarme que no me di cuenta de que me engañé a mí misma.


Tengo que encontrar el momento para utilizar la tercera persona, pues para poneros en antecedentes, para transmitir la verdad, necesito la primera, y no la "boca" de alguien que aún no conocéis, alguien que aún tengo que crear.  

Mañana papá va por cuarta vez al oncólogo, 
Las anteriores veces fuimos para revisiones, para rechazar el tratamiento químico, pues el TAC daba que estaba limpio tras extraerle medio pulmón. Bueno, las suprarrenales ya entonces estaban una pizca más grandes de lo normal, pero no se le dio importancia, y nosotros encantadísimos de que no se la dieran, pudimos tomarnos un descanso de 4 meses desde que esta pesadilla empezó en noviembre del 2015, lo operaron de pulmón en febrero del 2016.
Desde finales del 2015 mi mente sólo ha descansado esos 4 meses, pero qué descanso más maravilloso en nuestro Cabo de Palos... 
Soy muy consciente de que esto es de por vida para mi padre, por eso he decidido hacer algo a fin de no volverme loca, aunque en cualquier momento, al sentirme vulnerable, no me reconforte estar expuesta y lo borre y mande todo a tomar por el ass. De momento voy a atreverme.

TAL COMO SE ATREVIÓ LA SUPRARRENAL A SEGUIR CRECIENDO. A este órgano, de pocos seguidores y nula fama, poco le importó el maravilloso trabajo en el pulmón de la cirujana Patricia Martínez, creció y creció hasta encontrar su protagonismo. A papá empezó a dolerle esa zona...
Subimos a la arrixaca a ver a Patricia, como siempre encontró el momento de atendernos aunque no tuviéramos cita, quedándonos los últimos, no sé a qué hora comerá esta mujer, tal vez lleve camuflada alimentación por vena.

En consulta teníamos los resultados de las tres pruebas de los últimos meses: 
TAC: sugiere metástasis
PET TAC: no hay claras evidencias pero no puede descartarse.
RESONANCIA MAGNÉTICA: Se descarta la metástasis por ser un nódulo compatible con una afección muy común a partir de cierta edad, el adenoma.

Recuerdo ese día a la perfección, era el 31 de octubre, tras mucha angustia podíamos dormir tranquilos. A mí se me saltaron las lágrimas, papá jamás exterioriza nada, menos aún la alegría si no es por fútbol o un chiste típico andaluz (somos sevillanos y preservamos la guasa), así que le sacudí el brazo y le insistí en la importancia de valorar cada mes que pudiéramos dormir tranquilos, valorando cada golpe de aire que llegue a nuestros pulmones sin amenazas. 
Me hubiera gustado que me hubiera abrazado y que me dijera cualquier cosa que se le pareciera a qué razón tienes hija, gracias por estar aquí y celebrarlo juntos.

Pero los hombres como él no se emocionan con facilidad, dan ciertas cosas por hecho, y no ven necesaria la comunicación, menos aún un tipo de comunicación especial para momentos especiales. En esta categoría de hombres se incluye los hombres que darían la vida por sus hijos, y ése es mi padre, Alguien muy bueno y a la vez muy difícil de entender, tal vez porque no tuvo padre y sí mucho trabajo desde niño, tanto trabajo que no tuvo tiempo para aprender a leer. Aprendió a escribir siendo adulto.
El hecho de que yo escriba tanto, que diseñe camisetas, que quiera un trabajo por libre y ganarme la vida con ello sea un reto difícil cada día, siempre le resultó una locura que echarme en cara constantemente, aunque jamás, desde que empecé a dar clases particulares desde los 18 años, le haya pedido un euro-duro, ni a mis padres ni a nadie. Pero cuando alguien ha pasado hambre y ha trabajado tantísimo, las personas como yo pueden resultar como mínimo una miaja extravagantes.

Mis progenitores la mayoría de veces no entienden que, precisamente, por mi visión independiente del trabajo y la extraordinaria gestión de mi precaria economía, YO NO DEPENDO DE ELLOS, que estar con ellos es una elección, que me resulta más sensato cuidar de ellos por duro que sea que irme a vivir con cualquier guatepeor, que más bien son ellos los que SIEMPRE DEPENDIERON DE MÍ PARA RESOLVER HASTA EL MÁS MÍNIMO PROBLEMA. De hecho cuando "amenazo" con pirarme, me suplican que lo piense tranquilamente... 40 años pensándolo?? xDDD
Siempre fui demasiado consciente de lo mucho que me necesitaban por diferentes enfermedades, y siempre consideré una bendición ser fuerte física y mentalmente para estar ahí ojo avizor mientras disfrutaba de la vida con las pocas cosas que necesito para ser feliz: música, animales, cine, conciertos, libros, mi trabajo con los niños, ilusionarme con mi diminuta empresa de diseños, paseos por la huerta con mis hijos aperrados, meses frente al mar... Una de mis principales motivaciones era que mis padres dejaran ciertos hábitos para engancharse a estos lujosos detalles, en algo les mejoré la vida, lo sé, aunque estemos en éstas.
Mejor dicho, en mucho les mejoró la vida los animales que yo a casa traje, le mostraron una manera de sentir por la que jamás hubieran apostado si no hubiera sido por mi insistencia de adoptarlos. Ahora no conciben un hogar sin el amor de Kuko, Maddy y Parri.

Pero la obsesión es una enfermedad jodida de controlar. La obsesión de mi padre bien podría haber sido cuidarse, pero prefirió escogerme a mí como cabecita loca de turco, que me veía con mucha cabeza para los estudios, que me quería ver con carrera y un hombre al lado que me protegiera un poco de este mundo de mierda. Pero yo dejé la universidad, y he ido por otro lado, por calles sin nombre, de esas que aunque las recorras con dignidad al final de la calle no te dan ni una mísera tarjetita. 

Su preocupación por mí ha sido un tema al que ha recurrido demasiado con sus amigos y familiares cuando no estaba yo delante, dejándome siempre la sensación de que me hacía una caricatura que no me aportaría nada por mucho que se le notase que lo hacía con cariño. Creo mucho en las energías, en las sinergias con los familiares y amigos, tener el hábito de relacionarte a través de problemas sólo los engorda...

Con frecuencia asumo las consecuencias de que tal vez yo no esté haciendo lo más correcto y provechoso, pero a la vez sé que nadie debería cortarme las alas, sólo convencerme a través del afecto y de la motivación, cuando yo no estoy haciendo uso de tus recursos. Pero todo eso para mi padre son cuentos chinos, si no quería una carrera, pues a opositar a lo que sea, me guste o no. 

Recuerdo cuando le dio por decirme que me hiciera militar, o un día con unos veinte años, no recuerdo la fecha exacta, cuando me obligaron a tener una entrevista con el director del Casino de la Manga, conocido de mi padre, yo en esos años estaba en plena movida de ruta destroy!!, puede que incluso llevara de la madrugada anterior en mi muñeca el sello de Metro o me pusiera una camiseta del Vatios. Realmente no lo recuerdo pues estaba en shock en ese despacho, lo que sí recuerdo es que por supuesto no me escogieron.
-¿Le has dicho a ese señor que tienes mucho interés en trabajar con su equipo?
-Sí, sí, muño, muño... jajajaja
Casi me llevo un guantazo, pero no, porque mi padre jamás de los jamases nos pondría una mano encima, antes se la corta. Pero se le desfiguró la cara y me atizó con la mirada.

En más de una ocasión le dije que la ludopatía era de lo más tenebroso que existía, cuando me obligó a esa entrevista me dí cuenta de que mi opinión era como una pequeña bombilla decorativa arrinconada, que podía encenderse y apagarse a capricho, y mejor si estaba apagada, se ahorraba en el recibo. 
O tal vez hubiera sido mi madre la que presionó a mi padre, pero esas duras conexiones son tema de otro temario que espero no necesitar tocar.  

Mi padre, antes del cáncer de pulmón, ya tenía distintas patologías serias como la diabetes, pancreatitis crónica, hígado tocado...,  siempre con mucha suerte, pues su fuerte naturaleza le ha permitido vivir muchos años lejos de los hospitales. Por lo que me hubiera gustado que su obsesión hubiera sido valorar esa suerte, es decir, cuidarse, ahora no estaríamos viviendo este infierno.
Me hubiera gustado que cuando le suplicaba que dejara de fumar, que tenía presentimientos de que esto acabaría de la peor forma, me hubiera escuchado y no me hubiera apagado como la pequeña bombilla que no soy.
Me hubiera gustado que aquella vez que se me saltaron las lágrimas al ver como chupaba la colilla, hubiera entendido el daño que me producía verlo tan delgado y con la cara amarilla, consumido por el tabaco y la diabetes, en lugar de haberme gritado diciendo que era una tremendista. Sí, papá, y tanto que tremendo..., tan tremendo como que mañana tenemos una cita crucial con el oncólogo Jose Antonio Macías para un duro tratamiento.

Y es que la segunda operación salió tan mal como bien salió la primera, fue muy agresiva en vano, no te pudieron limpiar, y encima te tuvimos 22 días en el hospital con una infección que te ibas palante..., sin poder tranquilizarte, pues la bola de mierditis se quedaba ahí dentro...

Un diagnóstico que no entendimos del todo, se supone que las pruebas descartaron la malignidad, tampoco te hicieron biopsia y en el informe, al no poder acceder el cirujano al tumor, se consideró la metástasis como primera opción; y cuando preguntamos si es que son posibles otras opciones, las respuestas no aclaran nada. Igualmente hay que tratarlo como maligno por lo rápido que va, pues en el improbable caso de que fuera benigno, como una metáfora de la vida misma, cualquier "simple" anomalía puede mutar e ir a muerte. Da igual lo que tengas, ahora toca zampar mucho veneno, algo que no digieres y aún no has empezado.

Por cierto, como el cáncer está extendido tanto en gente que no se cuida como hasta en deportistas, y cada vez más gente compartimos esta misma enfermedad y los mismos médicos, si alguien que me lee tiene buenas experiencias con este doctor me animaría muchísimo conocerlas, gracias si me mandáis un privado.

Se suponía que el gran problema en tu vida iba a ser yo, pero no, qué dura lección se te ha dado, jamás la hubiera deseado, hubiera preferido seguir siendo yo el centro de tus dolores de cabeza.

Podría no escribir nada, hacer como que no me afecta, que es ley de vida a ciertas edades acabar mal si no te has cuidado, a veces pienso así para relativizar, es imprescindible relativizar aunque estés muy implicado. Yo tengo otro techo donde podría retirarme y considerar con todo el derecho del mundo que este problema no es mío, y aparecer frecuentemente para ir a pruebas y revisiones, pero manteniendo ciertas distancias emocionales. 
Pero yo soy la que ahora tiene que luchar para alargarle la vida a mi padre, hacerlo por él y por mí, porque debido a la complicada relación estoy nulamente preparada para perderle. Mi hermano y mi madre sufren tanto como yo, pero por diferentes circunstancias no están en primerísima línea.
Nadie en mi familia se tira horas leyendo las últimas investigaciones contra la metástasis, ensayos, estudios con éxito que lees con frustración porque de sobra sabes no encontrarán luego entrada ni salida, "FARMAFIA" MANDA. Nadie en mi familia busca combinaciones homeopáticas para fortalecerle el sistema inmune, nadie en mi familia compara los precios fijos de los herbolarios con ofertas por internet para estirar el dinero y que en vez de tomar sólo Cardo Mariano pueda tomar también todos los días extracto de espirulina, los 180 comprimidos mensuales no me salen gratis.
Nadie se enfada con él para que se esfuerce y tome el puré que le hago casero e infusiones depurativas, como el té verde con limón y cúrcuma, nadie se asegura A DIARIO de que a la ensalada no le falten superalimentos como el brócoli, los espárragos, el pimiento rojo, el ajo y la cebolla.
Nadie lo hace, porque mi tiempo no vale lo mismo, tengo animales en lugar de hijos!!, qué locura parda!! Los hijos y la hipoteca lo justifican todo, puedes abandonar a tus animales en una carretera y meter a tus padres en una residencia por amor y dedicación a un proyecto de vida convencional.

En fin, ando en primera línea más que nada por decisión propia, segundo por la propia esencia cínica de la existencia: cuando lleguen los días de más lucha, excepto mi querida familia más próxima, los demás estarán todos muy ocupados gracias a una vida y un trabajo N.O.R.M.A,L, aquello que mejor sirve para ocultarse cuando aparece lo inesperadamente importante.
Gracias a Dios que existimos los inadaptados 👽



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