29/11/17

Diario Incierto VI - Las llaves del padre


Yo sabía cuánta gente te quería, pero lo que creemos saber sólo es un espejo de nosotros mismos, es decir, minúsculo comparado a la realidad que se descubre cuando los acontecimientos rotundos destrozan ese espejo.

Amigos y familiares que en las máscaras de su día a día podían llegar a ser muy sarcásticos, lloraban como niños ante "la ridícula idea de no volver a verte". Nos abrazaban a Samuel y a mí con la necesidad de devolvernos toda la bondad que tú les regalaste, todos los abrazos coincidían en lo mismo: eras el primero en ofrecer cualquier cosa que tuvieras a mano, desde un café a un trozo de vida, como cuando te empeñaste en un viaje para despedir a tu queridísimo amigo DIEGO, padre y abuelo de LA TANA, sin tener fuerzas, te quedaban sólo unos meses de existencia, su maravillosa nieta Nini me abrazaba destrozada en tu despedida, cómo te quieren ella y todo Cabo de Palos.

En nuestro barrio del Carmen murciano también ha resultado un golpe extraño la rápida marcha de Quique el sevillano, tu amigo Gervasio fue el primero en llegar al tanatorio. A partir de ahí, un interminable desfile de incrédulos nos abrigaron Las Horas.
Aunque de todos mis tías Pilar y Concha son las que vivieron más de cerca la agonía después de mi madre, mi hermano Samu y yo.
Hugo y Lolo tampoco quedan nada atrás. Antonio Ramón y Gladis también se acercaron a nuestra casa del terror y el amor es esos días previos a la muerte en los que casi nadie se atreve a hacer una visita.


La gente muere sin descanso, es tan natural que hacer un análisis de ello puede hacernos caer en lo ridi.

Analizar las causas de tu muerte no es la razón principal de este post, tampoco denunciar legalmente los numerosos errores que se cometieron, sabemos los escudos y tapaderas con los que los matasanos se libran de toda responsabilidad. Eso no me impide usar mis propios recursos para difundir esencial información, es mi obligación no sólo para honrar la memoria de mi padre, sino para poner sobre aviso acerca de los numerosos casos desastrosos que definen La Arrixaca en los últimos años.
Éste es el aspecto de mi padre en febrero 2017, sin un solo impedimento para hacer una vida de lo más activa, 4 meses después queda destrozado por una operación a la que se le anima asegurando un riesgo mínimo: "Esto no es nada, es poco más que si le quitaran la vesícula... Déjese llevar, José, esto hay que quitarlo, no parece maligno pero las pruebas de tacs harán que cada vez el nódulo crezca más. Vamos a quitarlo sin prisas, lo dejamos aquí y ya lo quitaremos. Déjese llevar." Parte de los 5 minutos que nos dedica el Cirujano JM.R.

- Error de diagnóstico. Metástasis suprarrenal diagnosticada como tumor benigno aunque el Tac y el Pet-Tac sugerían malignidad, pero la resonancia magnética lo hacía compatible con un adenoma benigno. No se hizo biopsia, por lo que podrías pasarte la vida preguntándote sobre la mínima posibilidad de que fuera benigno tal como se diagnosticó en un principio, y que lo matara la operación + quimio con la que acabó en la UCI, en lugar de darle inmunoterapia como primera opción + posteriores ingresos con sobredosis de antibiótico durante 4 meses sin interrupción. Es una conjetura, sin estar dispuesta a que sea un convencimiento atormentador. Cuando las consecuencias son irreversibles, sólo cabe mirar hacia delante.
- Tardía operación con letal perforación de bazo y duodeno provocando peritonitis y extracción del bazo (debieron operarte mucho antes cuando el tumor medía sólo 1´5 cm en el primer control). Nadie del personal médico creyó que pudieras salir de esa intervención, pero tu corazón se empeñó una vez más en pisar calle superando la carnicería infecciosa.
- Recuerdo demasiado bien el momento post-operación en la Arrixaca. Cuando preguntamos al cirujano JM.R. cómo no se pudo resecar el tumor si en la consulta previa se nos había propuesto una operación altamente efectiva y de muy bajo riesgo, palabras textuales del cirujano unos meses antes: "Déjese llevar, José, es poco más que si le quitaran la vesícula, menos complicado que la lobectomía que le han hecho, mire qué bien se recuperó de esa operación arriesgada. Déjese llevar.
Esa mañana de junio nos dicen que, una vez que abrieron, vieron que para extraerlo hacía falta quitar una parte de riñón, pero que era correr riesgos innecesarios ya que "probablemente" ya se hubiera extendido por el MEDIASTINO, y que por lo tanto la operación no podía curarle. Sorpresa, eL PET-TAC posterior mostró un MEDIASTINO LIMPIO, por lo que se trataba de un tumor aislado, que, según las propias palabras del cirujano, podía ser borrado del mapa aun en su complejidad.
- Posteriores ingresos donde lo único que te hacían era meterte antibiótico, destrozarte las venas y provocarte constantes hipoglucemias + hiperglucemias.

Cuando se tiene cáncer todos las torpezas ajenas pueden escudarse tras él, puedes incluso innovar con terribles errores que siempre quedarán justificados por la malignidad del tumor, es el paciente en sí mismo el que se convierte en maligno, toda la culpa de lo que pase es suya, culpable hasta de lo que le pase a su compañero de habitación.
Si la glucosa está a 500 también es cosa del bichus. "Curiosamente" en casa te controlábamos los niveles de azúcar al pelo, incluso en estado terminal. Los altos niveles de azúcar en sangre alimentan el crecimiento de los tumores, pero el valor que tuvo esto en los cuidados que recibías en los tres hospitales fue BAJO CERO. Personal sanitario que no se re-educa y se mueven bajos los inmutables mandamientos de la Edad Media.
También conocimos a enfermeras y auxiliares tan humanas y profesionales que compensaban los desastres, aliviadoras de distintos tipos de sangrados emocionales.

Una vez que te desahuciaron y que no nos orientaron en nada, decidimos que los hospitales ya habían hecho suficiente, te cuidaríamos nosotros y morirías en tu cama. Así fue, seis meses después de la vil operación, dormías junto a mamá cuando Kuko presintió tu último aliento, subió a la cama y acurrucó su hocico en tus esqueléticas piernas.

Me ponen algo nerviosa las idealizaciones póstumas, quienes leen mi blog saben que el homenaje lo hice en vida, y que no he ocultado sus defectos ni los míos, lo negativo y repetitivo que podía llegar a ser... Pero le bastaba una cerveza, un partido de fútbol y un beso de sus hijos para conciliarse con el mundo. Su sencillez era escandalosa. El final de su vida demasiado cruel y complicado para su simpleza, probablemente lo peor que hizo durante toda su vida no fue contra nadie sino contra sí mismo, probablemente la mayor falta que cometió en siete décadas fue dedicarle séis al tabaco.

Por muy larga que fuera la cadena de errores que te encadenó, lo que te mató fue el maldito tabaco, no hay vuelta de hoja cuando se trata de el veneno más extendido sobre la faz de la ahumada Tierra.
Ni siquiera cuando se trata de alguien tan fuerte y salvaje como tú, alguien que vivió sin dolores y con un aspecto y forma física envidiable toda la vida mientras cobijabas una cirrosis, una pancreatitis crónica que no logró matarte hace 30 años por mucho que los médicos así lo creyeran y una diabetes tipo 2. Y en esta última etapa, cuando Patricia Martínez te extrajo medio pulmón en la primera operación, a los 9 días ya estabas saliendo a tu dominó, a hacer la compra y a ver fútbol en el Bar Menacho en Murcia y con los Busquets en Cabo de Palos, junto a tu inseparable amigo Juanito. Alucinaban con tu energía.
Cuando llegó el cáncer de pulmón hace dos años aposté por ti por todo lo alto, porque mejor que tus hijos no te conoce nadie por mucho que los estudiosos escruten tu interior con pruebas que en demasiadas ocasiones confunden la realidad en lugar de aclararla, porque conocíamos tu capacidad de lucha y resistencia, y no existe una sola prueba médica capaz de diagnosticar este aspecto, el aspecto biológico más grande del ser humano.


Pero con tus patologías, tu edad y esos hábitos que ya habías abandonado, excepto la cirujana Patricia Martínez Martínez, el resto de médicos no atendieron a la milagrosa capacidad de tu cuerpo.
Tener cáncer con 69 años es quedarte esperando y rezando para que una mirada piadosa vea mucho más allá de tu edad y tu equivocada filosofía de vida, una mirada capaz de ver más allá de lo obvio, ver como mínimo las razones vitales que pueden llevar a alguien a no cuidarse.
Mi padre, como tantas personas, no tuvo una vida fácil.
Comenzó a fumar cuando comenzó a trabajar, con 9 años, desde lazarillo a cargador de ladrillos hasta lograr en la edad adulta y sin saber escribir un trabajo estable montando centrales telefónicas para STANDARD ELÉCTRICA. Sus manos eran ágiles y pequeñas, se convirtió en una máquina en lo suyo, solicitado en otras ciudades, precioso verano en Palma de Mallorca.

Cuando yo tenía esa edad en la que tú empezaste a trabajar, tú habías logrado la suficiente estabilidad económica para regalarme por mi cumpleaños el primer radio-cassette, y así escuchar mis dos tesoros: LIKE A VIRGIN y THRILLER.
Tú eras de los BEATLES, te quedaba energía para bailar, el cachondeo y hacer el pieza en tu juventud sevillana a pesar de tantas horas de curro.
Quedaste huérfano de padre en una familia numerosa y una andalucía arrasada por el hambre, luchaste por los derechos de los trabajadores, estuviste preso por difundir material comunista y fuiste liberado al ser mi abuelo sirviente de Franco. Hay otras duras características que por más íntimas no detallo.

Aun así siempre he creído que QUERER ES PODER, y que no hay nada más importante que cuidar nuestro cuerpo y nuestra alma, y siempre me enfadé con él, fui a veces dura, me rebelé contra la entropía que gobernaba su mundo físico y emocional, y eso era porque jamas se me ocurrió darlo por perdido, tenía mucha fe en su historial de supervivencia que inició siendo un niño.

Pero cuando se une el poder metadestructivo del tabaco con la despersonalización del universo sanitario, seas quien seas, por poderoso que te consideres, prepárate para el calorcito del infierno.

No tenemos ni pendonísima idea del dolor emocional que somos capaces de resistir.
Cuidar las 24 horas de un ser querido en estado vegetal, sabiendo que no hay posibilidad de mejora, que las únicas posibilidades son las diferentes formas que puede ir tomando ese infierno, verle llorar, no entenderle al hablar drogado por la morfina, inyectar insulina en un cuerpo tan consumido que sientes que vas a tocarle con la aguja el hueso... Cumplir con las responsabilidades de cuidar lo mejor posible de tu padre mientras la imaginación se te descontrola por completo pensando en qué será lo próximo, si se marchará en los siguientes días o si debemos prepararnos para otra variante espeluznante. Todo ello haciendo los tres una vida normal, recibiendo visitas de familiares sin llorarles ni caer en el quejoso dramatismo, trabajando en casa o fuera de ella, paseando y cuidando a nuestros animales, sonriendo a los dueños de los perros amigos... Como si nada monstruoso estuviera pasando, porque el autoengaño emocional no sólo funciona, sino que en ocasiones te hace sobrevivir.

Muchas fueron las veces en las que creí que no resistiría, que cometería una locura si tenía que seguir viendo así a mi padre durante más tiempo. Sobreviví gracias a mi maravilloso hermano Samuel, el ejemplo de lucha de mi propio progenitor, tener una familia de tíos y primos que llamaban y venían casi a diario.
Mi madre fue muy apoyada por esos tesoros llamados "amigas de la infancia". Su amiga Pepi Damunt ya había pasado por ello. No sólo sus consejos fueron valiosos, hay otro valor añadido, y es que a pesar del desenlace de su marido Sebastián, apostó por la curación de mi padre regalándonos "MIS RECETAS ANTICÁNCER", de la fabulosa Doctora Odile. Fue en la primera etapa, donde todo salió tan bien con la primera y delicadísima intervención de Patricia, y sé que este libro hizo también su papel regenerador.
Mi jovencita madre, de perfil, junto a Carmen, Pepi y Yoyi.
AÑOS 80, foto de SEBASTIÁN DAMUNT: Yoyi, mi madre Marina y su mujer PEPI.

-Por amor hacia los animales. No podía tirar la toalla porque mis hijos peliagudos me enseñaban a levantarme cada día con vitalidad, me despertaban las ganas de jugar con ellos, pasearlos, prepararles sus comidas especiales (no sólo de pienso viven las buenas bestias), limpiarles el patio; en definitiva, tenía que atender a la vida en sus diferentes formas, no sólo limitarme al dolor de la forma humana. Sincronizarme con la energía de mis animales me hizo ampliar mis límites. 

-EL CINE. Las películas siempre me han salvado, y esta vez no iba a ser menos, desconectar y meterme en otras vidas gracias a la Smart TV que me regaló mi madrina Concha y al NETFLIX que me ofreció mi cuñada Carolina.
Vi pelis y documentales muy enriquecedores: Springsteen y yo, Qué bello es vivir, Jim y Andy, Blue Jay, The Last Shaman, Whitney: Can I be me, Nunca me abandones, Stranger things, Una cierta Verdad, Tralas Luces, CRISTINA, Blue Valentine, Amnesia, Kiss and Cry, RESTLESS CREATURE: Wendy Whelan..., y volví a ver CARMINA Y AMÉN, con una maravillosa emoción inesperada.

-LIBROS DE DESARROLLO ESPIRITUAL: 
Son mis padres también. Sin estos padres espirituales yo jamás hubiera entendido la caótica convivencia con quienes son mis padres en el mundo físico, tal vez no los hubiera ayudado, hubiera huido, hubiera acabado de cualquier manera refugiada en cualquier adicción, incluso mucho antes de que mi padre enfermara, pues los obstáculos de la vida suelen comenzar mucho antes de que aparezca lo terminal. 
Los libros que siempre hicieron de padres desde mi adolescencia vienen de la mano de:
El doctor Wayne Dyer, un mago que nos hace desarrollar como nadie el poder de la intención imaginativa; 
Osho, el único místico del mundo que es punk e influencer, anticristo y religioso a la vez; 
la psiquiatra y enfermera dedicada a enfermos terminales Elisabeth Kübler Ross
el psiquiatra y superviviente del holocausto VIKTOR FRANKL
el fascinante psiquiatra del amor extendible, SCOTT PECK, cuyo libro, "UN CAMINO SIN HUELLAS", es lo más excitante que el pensamiento puede amar. Murió de Cáncer con la misma edad, a los 69.

Haced vuestras estas lecturas, leedlos independientemente de la situación en la que creáis estar. 

Me he pasado dos años, desde el diagnóstico del tumor primario, atemorizada por tu muerte. Te enterré mil veces en mi imaginación, viví obsesionada con ese final, cómo sería, cuánto sufrirías y si quedaría traumatizada. Lloraba a solas para no rociar con más dolor el ambiente, pero alguna vez mi hermano me pillaba, y me decía: "Hermana, las cosas jamás suceden como imaginamos, no te hagas más daño pensando en su muerte, las cosas siempre se desarrollan a su manera, nunca como pensamos."
Y así ocurrió, te has ido y no sólo no me he vuelto loca de dolor, sino que tras los durísimos momentos del tanatorio ahora siento algo parecido a una tristeza templada, una tristeza íntegra que encuentra la forma de amoldarse, una tristeza capaz de recordar que lo importante de esta desgracia fue la voluntad de no dejarte nunca solo.
La de cosas que se ven en los hospitales y en las visitas al oncólogo, la de personas mayores que vi convertidas en mutantes sin nadie en quien apoyar la única parte del cuerpo que les funcionase, con una soledad que se les salía hasta por los poros de la calvicie.
NI UN DÍA SOLO, papá, NI UN SOLO DÍA, incluso en la primera etapa que eras totalmente independiente. No hay nada más importante que hacer en la vida, jamás ningún logro q pueda tener podrá acercarse a este estado de resistir a tu lado, sin una presunción de valentía, con muchos momentos de pensamientos egoístas, de acojone e impotente rabia en el alma, pero con amor en las manos que te pinchaban.

No siento síntomas de depresión, pero el mundo ahora se me divide en grupos. Los que te querían y los que estando cerca de mí no llegaron a conocerte y valorarte. Por estos últimos no tengo ninguna motivación, aunque sean amigos míos y no tuyos, pero que no me preguntaran con frecuencia por tu estado me ofrece una señal de lo que no me conviene, es como si la señal viniera a través de ti y de tu afán por protegerme. 

Otra división sería aquellos amigos y conocidos que cuidan de los suyos y los que creen que la vida está para disfrutarla sin más miramiento que el propio, sé que con estos últimos tampoco me va a apetecer salir. Sé que la experiencia me va a volver aún más selectiva de lo que ya era, que la calidad humana va a ser aun más imprescindible de lo que ya fue, y puedo correr el peligro de subir el listón a valores que ni yo misma alcanzo. 

Sigo pareciéndome a ti aunque no estés, siento ese impulso tuyo de seguir adelante, de ser feliz con cosas muy simples, pateando el barrio como perros callejeros; odio el tabaco y paso del café, pero vamos a seguir compartiendo el gusto por las cervecitas o una copa de vino. 
Ya no veremos juntos Pasapalabra y First Dates, ya no pasearemos a Kuko y Parri a diario por el legendario Floridablanca, a cambio recibo una Incalculable Herencia: todos tus jerseys de invierno de criatura compacta, tu Credencial de la UGT como delegado del Sindicato del Metal en 1977, tu sentido de la lucha y de la ayuda al prójimo, me dejas una interminable lista de amigos, incluidos los sevillanos como Joaquín; a mi tía Carmelita, la hermana a la que más adorabas. 
Y heredo lo más incalculable, se queda tu sangre pegada a la mía en forma de maravilloso hermano. 
Mi Samuel. 
Nuestro Samu. 

Kuko a veces espera a que alguien más entre. Ya le hemos dicho que se olvide de la puerta, pero lo que no puede olvidar es el sonido de tus llaves. 





NACIMIENTO DE KUKO

CON DOS DE SUS MEJORES AMIGOS: JUANITO Y PEPE BENZAL
NO TODO FUE TRABAJO Y BARES, 
EN SU JUVENTUD SEVILLANA 
FUE UN AFANADO FUTBOLISTA
MI ABUELO MATERNO SAMUEL SE CONVIRTIÓ EN EL PADRE QUE NO TUVO. 
UN GALLEGO ENTERO Y RESOLUTIVO, tanto él como mi abuela fueron su prioridad cuando necesitaron cuidados. Mi padre los visitaba TODOS LOS DÍAS, para ir al médico, encargos de farmacia o paseo por el Floridablanca.
EL GALLEGO SAMUEL Y EL ANDALUZ QUIQUE COMPARTÍAN UN PRONUNCIADO SENTIDO DEL HUMOR ARCAICO, UNA FIRME VOLUNTAD desprovista de sentimentalismo Y UN DESINTERÉS TOTAL POR LAS APARIENCIAS. 
No clasificaban a sus semejantes por aquello que pudieran o no parecer, independientemente de sus posesiones y rango social los demás sólo podían parecer hombres o mujeres, con una revitalizadora inclinación por estas últimas. 
😃 Dos Buenos Pajarillos 😃


10 comentarios:

  1. Me reitero preciosas y emocionantes palabras Raquela. tal como transmites uno se puede hacer una idea remota de la gran persona que parecia tu padre! Otro abrazo enorme

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  2. Gracias, PAblete.
    Un abrazo grande, amigo cabopalero <3

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  3. Lo siento muchísimo, Raquel. No sabes cómo me has hecho llorar... Siéntete orgullosa por haber estado siempre a su lado (es lo que más reconforta). Ahora empieza un largo camino, que deseo sea lo menos doloroso posible. Muchísimo ánimo y aquí me tienes para lo que necesites. Un besazo.

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    1. Gracias por aquellas palabras, aquellos consejos cuando aún estaba vivo. Muchos besos

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  4. Fran Sandoval30/11/17 09:07

    Un abrazo Raquel.

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  5. Después de leerte, me reitero, Muxu aundi bat.

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    1. Gracias, Carlos, nos vemos en las fiestas-proteccionistas :D

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    2. Mucho ánimo Raquel,tu padre estaría tan orgulloso de ti no tengo palabras para describir esta carta, no hay nada que puedo curar ese vacío tan grande que deja .solo nos queda aprender a vivir con ese recuerdo , no imagino lo duro que se hará no verlo este verano en la barra de la tana con su solo o con su aperitivo que como bien dices ,no le hacía falta más, allí donde te vienes venía a darte un beso y un abrazo , un beso tan grande como yo le mando allí donde este !!!

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    3. Gracias, Nini, nunca olvides lo muchísimo que te quería a ti y a tu abuelo Diego. Se han ido a la vez, deben estar piropeando a algunas pajarillas angelicales de ahí arriba.
      GRACIAS POR ESTAR ESE DÍA ALLÍ, ESCUCHÁNDOME Y DESPLEGANDO TU GENEROSO CORAZÓN. TE DESEO UN 2018 MARAVILLOSO !! 💟💟💟💟

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